22.4.12
Tarta de chocolate del Final Feliz.
13.2.11
Tarta de requesón y fresas con jalea de cereza.
Las fresas son las embajadoras de la primavera. Deliciosas, fragantes y jugosas, las primeras fresas de la temporada nos anuncian el fin del invierno y la llegada del buen tiempo. ¿No te parece la fresa un lujo para el paladar y para la vista? Y además, la fresa destaca por las propiedades beneficiosas que tiene para nuestra salud. La vitamina C, la vitamina E y el betacaroteno – los tres antioxidantes por excelencia – se encuentran en su interior.Y, aunque los mejores meses para las fresas son abril y mayo, ya en febrero empezamos a verlas en las estanterías de los mercados y las fruterías.
Tómalas simplemente bañadas con unas gotas de limón y un poco de azúcar. Déjalas reposar una hora y disfrutarás de todo su intenso aroma y su delicioso sabor.
O pruébalas en esta tarta de requesón. Un auténtico manjar...
- 500 grs de requesón
- 4 huevos
- 6 cucharadas de azúcar moreno
- 1 cucharada sopera de canela
- la ralladura de un limón
- un puñado de pasas sin semilla
- 250 grs de fresas
- jalea de cereza (o cualquier otra fruta roja)
- mantequilla para engrasar el molde
Pon a remojo las pasas en un poco de agua tibia. Mientras, tritura el requesón con los huevos, el azúcar moreno y la canela. Añade la ralladura de limón y las pasas escurridas. Engrasa un molde con mantequilla y echa la mezcla. Lava las fresas y córtalas en círculos. Cubre la superficie con las fresas. Cuece a horno precalentado, a unos 180º durante una hora o hasta que cuaje. Una vez fuera del horno, calienta la jalea hasta que se vuelva líquida y pinta con ella la tarta.
22.1.11
Tarta de puerro, cebolla y calabacín.
Una tarta suave, tierna, deliciosa, nutritiva, digestiva... pruébala.
- 2 calabacines
- 2 cebollas frescas
- 2 puerros
- 60 grs de harina
- 5 huevos
- 4 cucharadas de queso Emmental rallado
- 1 cucharada de mantequilla + una cucharadita
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- nuez moscada, sal, pimienta y sésamo
- salsa de tomate casera
Pica las verduras y rehógalas en aceite de oliva. Aparte, bate los huevos con la harina y añade sal, pimienta y nuez moscada. Agrega el queso rallado y las verduras escurridas y mezcla. Unta un molde para tartas con mantequilla y vierte la mezcla preparada. Espolvorea con queso rallado y sésamo. Introduce a horno precalentado a 180º y hornea 40 minutos.
Sirve con salsa de tomate casera.
19.12.10
Bizcocho de naranja con salsa de chocolate.
Aunque las naranjas son oriundas de China, no hay árbol que simbolice mejor el espíritu de la región donde vivo que el naranjo, y no hay fruta que consideremos más nuestra que la naranja. No hay valenciano que se precie que no sienta el aroma del azahar como parte de su propia esencia, de su historia y su cultura, y que no conozca numerosos platos en los que este cítrico sea protagonista. Especialmente en esta época, hay naranjas en todos los hogares. Las naranjas son especialmente ricas, dulces y aromáticas cuando llega la Navidad. Así que aquí tenéis un rico bizcocho de naranjas. El aroma que impregna la casa mientras se rallan y exprimen las naranjas, así como el olor del bizcocho mientras se está haciendo en el horno, ya son suficientes razones para prepararlo. Si además lo sirves con una salsa de chocolate caliente... estarás deseando repetirlo en cuanto pruebes el primer bocado.
- 250 grs de azúcar
- 250 grs de harina
- 4 huevos
- un sobrecito de levadura
- la ralladura de una naranja
- el zumo de dos naranjas
- mermelada de naranja amarga
- una pastilla de chocolate para fundir
- mantequilla
Bate el azúcar con las yemas, el zumo de una naranja, la ralladura y la levadura, y añade poco a poco la harina. Bate las claras a punto de nieve fuerte, e incorpóralas con cuidado. Unta un molde con mantequilla y enharínalo. Introduce a horno precalentado a 180º durante unos 45 minutos. Sácalo del horno y déjalo enfriar unos 10 minutos. Con la ayuda de una aguja de hacer punto, o un pincho de diámetro similar, haz una serie de agujeros en la superficie, y reparte bien sobre ellos el zumo de la otra naranja (si no van a comer niños, puedes mezclar el zumo con algún licor de naranja). Antes de que se enfríe, cubre con una capa de mermelada de naranjas amargas. Aparte, funde el chocolate al baño María. Sirve con unos gajos de naranja pelada espolvoreada con canela y la salsa de chocolate caliente.
3.10.10
Tarta de cuajada del consuelo espiritual.

Este platito tan mono forma parte de una vajilla que mi tía Nina, gran ceramista y pintora, tuvo la santa paciencia de pintar a mano hace algún tiempo.
Cuenta Isabel Allende en su "Afrodita", que una noche soñó que se lanzaba a una piscina llena de arroz con leche, su dulce preferido, donde nadaba con la gracia de una marsopa.
Años antes, había pedido en un restaurante madrileño cinco platos de arroz con leche que se comió sin parpadear, con la vaga esperanza de que aquel nostálgico plato de su niñez le ayudaría a soportar la angustia de ver a su hija muy enferma. Ni su alma ni su hija se aliviaron, pero el arroz con leche quedó asociado desde entonces en su memoria con el consuelo espiritual.
En el sueño, en cambio, no había nada de elevado: ella se zambullía y esa crema deliciosa le acariciaba la piel y le llenaba la boca. A la semana siguiente soñó que colocaba a Antonio Banderas desnudo sobre una tortilla mejicana, le echaba guacamole y salsa picante, lo enrollaba y se lo comía con avidez. Acabó por no saber si ver a un psiquiatra o a un cocinero.
Si no atraviesas una buena época, olvídate del psiquiatra. Prepara con mimo esta tarta, invita a merendar a tus amigos más divertidos, ... y pronto lo verás todo con otros ojos. Te lo prometo.
- 1 vaso de leche
- medio vaso de azúcar
- 3 sobres de cuajada en polvo
- 500 ml. de nata líquida
- 1 tarrina y media (unos 300 g.) de queso fresco de untar.
- caramelo líquido o sirope de frutas rojas
- unas cuantas galletas tipo María Dorada
- unas frutas del bosque (moras, arándanos, frambuesas, ...) y unas hojitas de menta para decorar y aromatizar. Mmmm....
Echar en un molde caramelizado o impregnado con el sirope de frutas rojas. Tapar con una capa de galletas (primero enteras, luego ir cortando para rellenar los huecos). Las galletas, que ahora están arriba del todo, al desmoldar formarán la base de la tarta.
Dejar enfriar fuera de la nevera, y cuando esté fría, meter en la nevera durante toda la noche.
Para desmoldar, mover un poco para que se despegue bien del molde.
Decorar, servir, .... y disfrutar!
Tarta dulce de zanahoria y coco.
2.10.10
Tarta dos chocolates.
- 1 vaso de leche
- medio vaso de azúcar
- 3 sobres de cuajada en polvo
- 500 ml. de nata líquida
- 1 tarrina y media (unos 300 g.) de queso fresco de untar.
- una tableta grande de chocolate sin leche
- unas cuantas galletas tipo María Dorada
- frutas del bosque
Para la salsa:
- 500 ml. de nata líquida
- 2 tabletas pequeñas o una grande de chocolate blanco
Mezclar bien la leche, el azúcar, la cuajada en polvo, la nata, el queso fresco y el chocolate derretido previamente al baño María. Poner al fuego en una olla y remover sin descanso durante al menos 10 minutos. Poco a poco irá espesando.
Echar en un molde caramelizado. Tapar con una capa de galletas (primero enteras, luego ir cortando para rellenar los huecos). Las galletas, que ahora están arriba del todo, al desmoldar formarán la base de la tarta.
Dejar enfriar fuera de la nevera, y cuando esté fría, meter en la nevera durante toda la noche.
Para desmoldar, mover un poco para que se despegue bien del molde.
Decorar espolvoreando cacao amargo sobre la superficie y algunas frutas rojas, por ejemplo.
Aparte, hacer una salsa calentando nata líquida y derritiendo en ella una pastilla grande (o dos pequeñas) de chocolate blanco. Servir en una salsera para que cada uno se sirva a su gusto.
Tarta de limón y leche condensada.
TARTA DE LIMÓN Y LECHE CONDENSADA
- 1 paquete de galletas tipo “María Dorada”
- unos 50 gramos de mantequilla (tres cucharadas soperas colmadas)
- un poco de leche
- 4 huevos
- 2 limones
- un bote pequeño de leche condensada
- mermelada de naranja amarga
- nata para decorar
- una naranja para decorar
Triturar las galletas, y mezclar con 2 cucharadas de mantequilla y un poco de leche, hasta hacer una pasta con la que forraremos el molde (previamente engrasado con un poco de mantequilla). Aparte, batir las 4 claras a punto de nieve, y luego mezclarlas cuidadosamente con la leche condensada, el zumo de dos limones y las 4 yemas.
Hornear una media hora a aproximadamente 160 grados.
Una vez fuera del horno, cuando todavía esté caliente, cubrir la superficie de la tarta con un capa de mermelada de naranja, que le dará brillo y, por supuesto, un delicioso sabor cítrico.
Decorar con la naranja cortada a gajos y nata.
30.9.10
Tarta de cerezas con limón.
Ésta es una tarta muy curiosa, porque en su composición no entra ni un gramo de harina ni de levadura, los típicos ingredientes de una tarta. La almendra y los trocitos de corteza de limón de dan una textura muy especial, y a pesar de su dulzor, el abundante limón la hace refrescante al mismo tiempo. Y luego el toque de las cerezas... una de mis frutas favoritas!
Quien la prueba, reacciona al primer bocado con un Mmmmmmmmm.... que lo dice todo.
- la corteza (sólo la parte amarilla) y el zumo de dos limones
- 80 ml de nata líquida
- 100 grs de almendras molidas
- 200 grs de azúcar glass (y un poco más para espolvorear)
- 5 huevos
- 100 grs de mantequilla fundida (y un poco más para engrasar el molde)
- 100 ml de licor Limoncello
- 250 grs de cerezas deshuesadas
Triturar con el robot de cocina o con una batidora todos los ingredientes excepto el Limoncello, que se añadirá al final. Luego, batir un minuto más. Poner las cerezas en el fondo de un molde para horno engrasado con mantequilla y verter por encima la mezcla anterior. Meter en el horno precalentado a 180º durante unos 45 minutos (depende de la potencia de tu horno). Cuando compruebes que la mezcla ha cuajado, ya puedes sacarlo. Deja enfriar y espolvorea con el azúcar glass antes de servir. Puedes acompañarla con una copita de Limoncello bien frío.
Mira AQUÍ los beneficios que el limón aporta a tu salud.
El Limoncello no tiene una fecha oficializada de nacimiento; nace como la aplicación de una síntesis de tradiciones centenarias. El lugar de origen que se le asigna es la provincia de Nápoles, la fértil Campania y particularmente toma renombre de la Isla de Ischia y la ciudad de Sorrento, donde todo se hacía en casa y se sigue haciendo: tomates secados al sol, salsa de tomate conservada en botellas aromatizada con albahaca fresca y cubierta hasta el cuello con aceite de oliva, confituras, mermeladas, dulces.. y el amarillo Limoncello cuyas bondades traspasaron los mares de la misma Italia. Esta posibilidad se debe principalmente la ausencia de colorantes, aditivos, conservantes y su gusto natural a cáscara de limón.


